Quitamos el gotelé y dejamos tus paredes completamente lisas, listas para pintar del color que quieras. Trabajamos en Benidorm y toda la Marina Baixa con equipo propio, presupuesto por escrito en 48 horas y garantía firmada.
El gotelé es ese acabado con textura en relieve que se puso de moda en los años 70 y 80 y que se aplicó en la mayoría de viviendas de esa época. En su momento era práctico —tapaba imperfecciones de la pared y aguantaba bien—, pero hoy hace que cualquier vivienda parezca más antigua de lo que es, acumula polvo, es incómodo de limpiar y limita mucho las opciones de decoración.
Quitar el gotelé y dejar las paredes lisas es una de las intervenciones que más cambian una vivienda con menos obra. No hay que tirar tabiques ni cambiar suelos: solo con alisar y pintar, la casa parece otra. Es la reforma con mejor relación entre coste, tiempo y resultado visible.
El alisado no es una técnica, son varias. Elegimos la mejor según el estado del gotelé y del yeso que hay debajo.
Cubrimos suelos, muebles, marcos y rodapiés. El polvo del alisado es fino: se cuela por todas partes si no proteges bien.
Pasta de nivelación específica sobre el gotelé, con llana. Rellena los relieves y deja una base sobre la que trabajar.
Lijado a mano o con máquina según superficie. Revisamos con luz rasante para detectar cualquier irregularidad.
Pasta de acabado fino para dejar la pared perfectamente lisa. Lijado final más suave.
Sella la pared y prepara la superficie para que la pintura agarre bien y quede uniforme.
Dos manos de pintura plástica del color acordado. Repasamos contigo antes de firmar la garantía.
Además del gotelé clásico en paredes de yeso, alisamos otras superficies problemáticas que requieren técnicas distintas.
Si estás reformando el baño o la cocina y quieres quitar los azulejos antiguos sin tener que picarlos —lo que implica polvo, escombros y ruido durante días—, hay una alternativa: alisamos directamente sobre los azulejos con una imprimación específica y capas de pasta. Queda una pared lisa, pintable y sin haber destrozado la habitación.
Los techos con gotelé son más incómodos de trabajar que las paredes —hay que hacer todo el proceso mirando hacia arriba—, pero son igual de importantes: un techo alisado hace que la estancia parezca más alta y más luminosa. Trabajamos con andamio interior cuando el techo es alto.
Si tienes una pared de ladrillo visto que ya no te gusta —muy típica en salones de los años 80— podemos alisarla para dejarla completamente lisa. Requiere más capas de pasta que un alisado normal porque la superficie es muy irregular, pero el resultado es una pared limpia y moderna.
El pladur y el yeso muchas veces vienen con acabados que no son totalmente lisos —juntas visibles, imperfecciones puntuales, uniones marcadas—. Con una capa de pasta fina y un buen lijado dejamos toda la superficie uniforme, sin que se note dónde estaban las juntas.
El precio del alisado se calcula habitualmente por metro cuadrado de pared, más los extras según lo que aparezca al preparar la superficie. Como en el resto de nuestros trabajos, la visita técnica es gratuita y el presupuesto llega por escrito en 48 horas.
Antes de hablar de cifras, esto es lo que va incluido en cualquier presupuesto de alisado que te enviamos:
Alisado y pintura de una habitación completa. Suele durar entre uno y dos días de trabajo. Es la opción más habitual cuando quieres probar cómo queda antes de alisar toda la casa.
Alisado completo de un piso estándar. Entre cuatro y siete días de trabajo según metros. Es la intervención más rentable porque unifica toda la vivienda y aprovecha el desplazamiento del equipo.
Alisado sobre azulejo de baño o cocina, o sobre ladrillo visto. Requiere más capas de pasta y una imprimación específica, así que el precio por m² es algo superior al alisado sobre yeso.
No publicamos precios cerrados por m² porque el gotelé no es uniforme —hay gotelé fino, gordo, con capas de pintura vieja encima, sobre paredes con humedad—. Cada caso pide un tratamiento distinto. La visita nos permite darte una cifra real, no una que después haya que ajustar.
Usamos pastas de nivelación y acabado de fabricantes profesionales, no productos de gran superficie diluidos. Cada capa está pensada para una función: la primera rellena, la segunda nivela y la tercera afina. Trabajarlas en el orden y con los tiempos de secado correctos es lo que marca la diferencia entre un alisado que aguanta y uno que se marca a los seis meses.
El lijado lo hacemos con lijadoras específicas para pared —con aspirador incorporado— para minimizar el polvo. Aun así, en cualquier alisado siempre hay polvo fino que se cuela por todas partes: por eso la protección previa es tan importante y por eso tapamos también las rejillas de ventilación durante el trabajo.
Cuando terminamos, revisamos la pared con luz rasante desde varios ángulos. Es el momento en que se ven las imperfecciones que la luz normal no revela. Si hay algún detalle a corregir, lo corregimos antes de imprimar. Solo cuando la pared está perfecta, imprimamos y pintamos.
Cuéntanos qué necesitas y en qué localidad. Vamos a verlo, te enviamos el presupuesto por escrito en 48 horas y decides con calma. Sin coste y sin compromiso.
Presupuesto gratuito por WhatsApp